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agencia/mexicoinforma

El presidente Andrés Manuel López Obrador tiene este lunes dos caminos: reconocer errores, aceptar que los problemas en el país han crecido y comprometerse a rectificar o tomar la salida fácil y populista de no admitir que las cosas están muy mal y presumir un mundo irreal, advirtió el líder d elos diputados del PAN, Juan Carlos Romero Hicks.

Estableció que a un año del innegable triunfo en las elecciones no podemos ir del “me canso ganso” al juego del avestruz, que prefiere no mirar la realidad.

Romero Hicks agregó que estamos muy a tiempo de corregir los graves errores cometidos por esta naciente administración, para enderezar al país y evitar que este sea otro sexenio perdido, al estilo de los vividos en los setentas y ochentas.

En Acción Nacional estamos preocupados e interesados en que le vaya bien al país. Esa es nuestra disposición en todo el territorio nacional pero hasta ahora sólo ha habido cerrazón, señaló.

En México, como en cualquier país del mundo, queremos y necesitamos un presidente fuerte, consistente que convoque a la nación para trabajar unidos por el bien común de todos los mexicanos.

Sin embargo esto no ha podido ser posible por el ambiente de encono y enfrentamiento alentado desde Palacio Nacional en algo que parece ir más allá de la polarización y que, en pleno siglo XXI, pretende el viejo modelo de lucha de clases que ha conducido inevitablemente al fracaso.

Romero Hicks insistió en que la opción en la cuestionada celebración preparada para mañana es hablar con la verdad y rectificar. Aceptar que la cancelación del aeropuerto internacional fue un muy costoso capricho que hemos empezado a pagar con desconfianza, falta de inversión y menos empleos.

Reconocer que la violencia y la inseguridad no sólo no han mejorado sino que estamos en niveles no vistos hasta ahora. Que el combate a la corrupción y la impunidad sólo aparecen en los discursos, ya que en la práctica las asignaciones directas y el perdón al pasado son una realidad. Incluso la austeridad mal entendida y el combate a corruptelas lo único que ha generado es escasez, desempleo y afectación a las familias y la niñez mexicana.

La pobreza y la desigualdad nunca han podido ser resueltas vía medidas asistencialistas que más allá de “atender” el momento distorsionan la economía y, al final, agravan la crudeza de los que menos tienen.

La disposición del PAN ha estado manifiesta en todo momento. Las cámaras de Diputados y Senadores hemos enderezado y mejorado las iniciativas en torno a la Guardia Nacional, a la reforma educativa, a la paridad de género y muchos cambios más, pero la cerrazón de una mayoría soberbia y no dialogante han cerrado las puertas.

Desconocer la realidad con “otros datos” que jamás aparecen no alcanza a tapar el sol con un dedo. Arremeter contra los medios de comunicación, descalificándolos y amenazando su existencia, complica aún más las cosas y atenta contra la libertad de expresión e información de todos los mexicanos.

Entendemos que, después de 18 años de intentarlo, López Obrador quiera festejar su triunfo. El resultado electoral fue contundente y lo reconocemos. Sin embargo el riesgo de la ceguera intencional en un sexenio naciente puede llevarnos a terminar con medidas como nacionalizaciones o el culpar a otros de los errores cometidos. Estamos muy a tiempo, remarcó. Junto con el primer aniversario debemos advertir también que estamos frente a una primera llamada… ¡primera!

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