Compartir

Otra renuncia más en el gabinete AMLO se logra frenar

; Romo, el único eslabón del presidente con empresariado

Primero rodó por los corrillos políticos la especie de que la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, le había presentado hasta en tres ocasiones, su renuncia al presidente Andrés Manuel López Obrador, por no estar de acuerdo con muchas de sus políticas. Luego, alguien dijo que el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, se veía muy afectado en su estado de salud, a lo que el titular de la FGR contestó, sonrisa de por medio, que no estaba “malito”; es más, hace un par de días, rindió el informe de sus primeros 100 días al frente de la FGR.

Recientemente, se habló de que Alfonso Romo, el jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, le había presentado la renuncia al presidente, entre otras razones, por la tendencia del jefe del Ejecutivo de estarle “enmendando la plana”, a la hora que se le da la gana, a cuanto integrante de su gabinete se le pone enfrente, sin tomar en cuenta las consecuencias que eso le acarrea en el breve plazo, ni el mensaje que está enviando sobre los enfrentamientos prácticamente a muerte, que tiene el equipo cercano del tabasqueño que, según se sabe, a diario se dan “hasta con la cubeta”. Todos quieren ser jefes y nadie tropa.

Debido a lo anterior, no debe de extrañar que luego saldrá a la luz el nombre de algún otro funcionario de la llamada cuarta administración que ponga en el escritorio del tabasqueño su renuncia por la competencia que existe también en el primer círculo presidencial por quedar bien con quien se ha vuelto el único vocero del anunciado cambio del país, que por cierto, tampoco permite que nadie la haga la más mínima sombra, con todo y el discurso de humildad que enarbola, un día sí y al otro también, el presidente. O sea, López Obrador se ha vuelto un ególatra.

Y la prueba está en que no pudo aguantar lanzar por lo menos una muy rencorosa puya en contra de quienes se manifestaron el pasado fin de semana en abierto rechazo a su administración y su, digamos, tan característica forma  de gobernar. En lo que fue “la gota que derramó el vaso” de la cuarta transformación, apareció una manta en esa movilización, con la leyenda de que quienes habían votado por AMLO, no tenían cerebro y eso es lo que no pudo soportar el presidente, él, tan acostumbrado a “encender la mecha” a la menor provocación y ahora califica de retrógradas esas expresiones, ni aguanta nada.

Como osaron reprobarlo en la marcha del fin de semana, en la que salió a defenderlo su “fiel escudero”, el titular de la SCT, Javier Jiménez Spriú y antes, en otro fin de semana el #AMLORENUNCIA, se volvió trending topic en las “benditas redes” y luego su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, anuncia que se saldrá de las redes por los constantes ataques en su contra, es indudable que el tabasqueño no pudo con esa carga tan pesada.

Pero retomando el asunto de que Alfonso Romo se quería ir del gabinete lópezobradorista, puede decirse que él es el único que tiene buena relación con el sector empresarial, sobre todo después de que terminara tan abruptamente la “luna de miel” entre el tabasqueño y los hombres del dinero.

Pues bien, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, (Coparmex), Gustavo de Hoyos, celebró que Romo haya dado marcha atrás a lo que fue, en un momento dado, su inminente renuncia. Se nota que hay una muy buena relación entre Romo Garza y el dirigente de la Coparmex, pues por sus redes, éste último subrayó que su amigo es un hombre leal y comprometido, o sea, el único eslabón con el que cuenta el tabasqueño para tratar de rescatar la relación entre él y los hombres del dinero.

Quizás el error de AMLO fue haber pretendido ver a los empresarios “por encima del hombro”, sin tomar en cuenta todo lo que este sector puede aportar al país.

MUNICIONES

*** La dirigente de Morena, Yeidckol Polevnsky, ha demostrado ser una mujer sumamente rencorosa, y como ya trae en la mira ni más ni menos que a Alejandro Rojas Díaz Durán, éste tuvo que acudir a Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de ese instituto político, a una audiencia de desahogo de pruebas, acusado de haber violado los estatutos del partido de AMLO, en lo que más bien parece la venganza de Citlali Ibáñez. Como se sabe, Rojas Díaz Durán, es el alfil que utiliza el coordinador de la bancada morenista en el Senado de la República, Ricardo Monreal, para enfrentarse a la líder Polevnsky, pero por lo visto hasta el momento, va ganando ella. Con razón Monreal hasta bendiciones le envió en algún momento dado. De cualquier manera, Rojas Díaz Durán declaró a su salida de la audiencia: “Yo confío en que logre convencer a los miembros de la comisión de que estamos en lo correcto y que nunca ha sido mi objetivo ni insultar ni calumniar ni denostar a nadie”. La ira de la dirigente morenista será implacable, igualita a su jefe, se dice en los corrillos políticos.

*** El senador panista, Julen Rementería, no ha “quitado el dedo del renglón” sobre el precio de las patrullas que regaló el gobernador de Veracruz, Cuitláuac García, luego de haber regalado vacas para abatir la tremenda inseguridad que inunda el estado y ante la cual, nada ha podido hacer el mandatario estatal conocido también como “el sargento Cuícaras”. El legislador de Acción Nacional, informó que había cotizado e precio de dichas patrullas y el individual era de de 776 mil pesos; pero resulta que el sargento Cuícaras habría pagado algo así como 1 millón 300 mil, y si eso se multiplica por 160 unidades, “estaríamos hablando que, en el caso del precio real… esto es una cotización que hicimos, que aquí la tengo, …, a una empresa cualquiera que se dedica a esto, sin hablar de volumen, que significaría un descuento; estaríamos hablando de 122 millones de pesos contra 208 millones de pesos. Nosotros llamamos «monto perdido» a 85 millones de pesos”. La pregunta aquí sería, ¿dónde quedó ese dinero?

*** Por cierto, el mandatario veracruzano, le anda buscando “negritos” al arroz y para eso se vale de miembros de su gabinete, pues está visto que solo no puede. Ayer, Los Secretarios de Gobierno y Seguridad Pública de Veracruz, Eric Cisneros Burgos y Hugo Gutiérrez Maldonado,  se le fueron a la yugular al Fiscal Jorge Winckler, presentaron una denuncia en su contra, esta vez  por omisión en procuración de justicia. Ahora el pretexto es que Winckler no ha subido a la Plataforma México más de 150 órdenes de aprehensión desde hace dos años. En este espacio se consignó en anterior entrega que no se olvida que el fiscal veracruzano es gente del anterior gobernador, Miguel Angel Yunes Linares, pero la administración del “sargento Cuícaras”, no lo puede descalificar nada más porque sí.

morcora@gmail.com

Redimensionar imagen