Compartir

Siguen trapacerías de Claudia Rincón

Ahora que el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha dedicado a hurgar en el pasado en su propósito de desterrar la corrupción, siendo una de las muestras más palpables la detención de la exsecretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, que estará recluida dos meses en el penal de Santa Martha Acatitla por estar presuntamente ligada a la “Estafa Maestra”, aunque su abogado, Julio Hernández, alega que se violó el debido proceso así como la presunción de inocencia, otros casos empiezan a salir a la luz y que se han documentado en este espacio, como es el de Claudia Rincón Pérez, mejor conocida como “la Reina de las Licitaciones”.

En este sentido, hay que señalar que el propio presidente, declaró que administraciones anteriores se robaban al año, 500 mil millones de pesos, como producto de licitaciones arregladas o manipuladas.

Y es aquí donde hay que recordar que a partir de mayo del 2012, diversos medios documentaron las maniobras de este personaje, dueña a esa fecha de siete empresas proveedora de equipos y servicios de cómputo como: Grupo Uno Alta Tecnología en Proyectos e Instalaciones; Soluciones Tecnológicas Especializadas; Soluciones Administradas de Infraestructuras Tecnológicas; Redes y Soporte en Comunicación; Ofi Store; Oficial Store e Ingeniería de Cómputo y Aplicaciones.

Desde el 2003, estas siete empresas, propiedad todas de Rincón Pérez, simulaban competir entre sí y de esta manera, consiguieron millonarios contratos por medio de convocatorias a modo. Un ejemplo es que en ese mismo año, ganó alrededor de 97 adjudicaciones, tanto en el ISSSTE como en el IMSS por alrededor de mil 360 millones de pesos. Hay que señalar que también las paraestatales Pemex y Comisión Federal de Electricidad, han sido “clientes” de la Reina, entre otras muchas.

El mecanismo para conseguir estas ganancias se basaba en que por lo menos dos de sus empresas participaran en el mismo concurso y previo acuerdo con las autoridades, otros competidores quedaban impedidos para poder cumplir con los requisitos.

Evidentemente, las licitaciones en las que participó Claudia Rincón, registran irregularidades que siempre fueron ignoradas por las autoridades encargadas de conducir y supervisar los concursos.

Se supone que para esa misma fecha, mayo del 2012, la Secretaría de la Función Pública, abrió una indagatoria para determinar si había irregularidades en los contratos que le fueron otorgados a las empresas de Rincón Pérez. Por cierto, nada ha pasado.

Las noticias sobre sus presuntas irregularidades llegaron incluso, hasta el Congreso de la Unión, donde hay una investigación que hasta el momento, sigue pendiente. Durante la LXI Legislatura, el entonces diputado priísta César Augusto Santiago, presentó un Punto de Acuerdo en la Comisión Permanente para exhortar a la Auditoría Superior de la Federación para que de manera excepcional se llamara a comparecer a la empresaria. ¿Acaso dicho exhorto se quedó en la “congeladora” legislativa?

Con este historial que tuvo su “boom” en administraciones panistas así como en la del expresidente Enrique Peña Nieto, Claudia Rincón Pérez sin duda se ha convertido en un referente de los actos de corrupción de las administraciones panistas, por lo que enciende los focos rojos para que el nuevo gobierno, el de la llamada cuarta transformación,  impida que se sigan cometiendo este tipo de irregularidades.

Sin embargo, Rincón Pérez se defiende y argumenta que nunca ha realizado ninguna práctica anticompetitiva y jamás ha sido señalada por ningún órgano del gobierno federal.

No obstante, llama poderosamente la atención que el 23 de julio de este año, en una nota publicada en un conocido medio, la llamada “Reina de las Licitaciones”, que se presenta como dueña de una de sus empresas, Soluciones Tecnológicas Especializadas, “instrumento para el cambio del modelo económico”, asegura ser “aliada de la austeridad” y promociona un nuevo producto denominado “escritorio digital” mediante el cual, “todos los servicios los pueden tener (los clientes que logre conseguir), en un solo contrato y acorde a las necesidades de cada usuario” y de esta manera, evitar signar contratos por separado y que el sector público “pueda hacer más con menos”.  Esto, evidentemente, para promocionarse en la actual administración y aquí hay que preguntar, ¿lo logrará?

MUNICIONES

*** En esta llamada cuarta transformación, como en política, tampoco hay casualidades y el “botón” de muestra es que justo el día en que  el juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna vinculó a proceso Rosario Robles, luego de una jornada de doce horas, se dejaron ver por Palacio Nacional ni más ni menos que los exsecretarios de Hacienda, José Antonio Meade y José Antonio González Anaya. El nuevo responsable de las finanzas públicas, Arturo Herrera, intentó ironizar con lo que habían visto los reporteros de la “fuente”,   “seguramente han de haber venido a hablar entre ellos», dijo. Como broma, bastante mala y sin chiste alguno y para ironía, le falta mucho, esta tiene que ser muy fina, además, ¿quién le va a creer que dos funcionarios de la anterior administración escogerían precisamente Palacio Nacional para reunirse? Lo que sí, es que hubo desayuno con el presidente, de ahí que se hubieran desatado cualquier cantidad de comentarios, uno de ellos muy evidente: ¿acaso hubo acuerdo en el Ejecutivo y por eso los “José Antonios” ya pueden estar tranquilos? En su gustadísima conferencia de prensa matutina, López Obrador dijo que lo que representa un logro es “que no haya impunidad, el que exista un auténtico Estado de Derecho, no como antes, que había un Estado de chueco.

*** Corrió la voz de que poco antes de que fuera vinculada a proceso y trasladada a Santa Martha Acatitla, la exsecretaria de Desarrollo Social, con la voz quebrada prácticamente suplicó que le permitieran enfrentar este proceso en libertad porque ella es una mujer que vive de su trabajo y que no tiene las posibilidades de viajar a Canadá y luego, regresar impunemente a México. ¿Con dedicatoria a quién diría esa frase Robles Berlanga?

*** Y por cierto, hace un par de días, le preguntaron al senador Napoleón Gómez Urrutia, en el marco de su primer Informe de actividades legislativas, si se estaba preparando para convertirse en el candidato, por supuesto de Morena, al gobierno de Nuevo León, a lo que respondió que no lo tenía contemplado, que está más dedicado a su cargo de senador. ¿Será?

morcora@gmail.com

Redimensionar imagen