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Invitados a cenar anoche con el presidente Andrés Manuel López Obrador, los 100 empresarios se llevaron el reto de procesar en sus estructuras corporativas (sobre todos de firmas que cotizan o están registradas en mercados de valores) “los cachitos” de la rifa-no rifa del Avión Presidencial, pero también es quizá una de las últimas oportunidades del jefe de la oficina presidencial, Alfonso Romo, para demostrar que posee una sólida relación con los líderes de negocio y no ceder su posición a los “radicales” del gabinete presidencial.

Es natural que los primeros convidados hallan sido los integrantes de Consejo Asesor Presidencial: Miguel Alemán Magnani, de Interjet; Ricardo Salinas Pliego de Grupo Salinas; Miguel Rincón de Biopapel; Carlos Hanks González de Banorte; Olegario Vázquez Aldir de Grupo Angeles; Daniel Chávez de Grupo Vidanta, Bernardo Gómez de Grupo Televisa y Carlos Álvarez de Pisa. También los integrantes del llamado Grupo de los 10 de Monterrey, es decir Armando Garza Sada (Alfa), José Antonio “El Diablo” Fernández (FEMSA); Rogelio Zambrano (Cemex), Tomás González Sada (Cydsa), Sergio Gutiérrez Muguerza (DeAcero), Eduardo Garza (Frisa), Enrique Zambrano (Proesa), Adrián Sada (Vitro), Eugenio Garza (Xignus), Julián Eguren (Ternium). Agregue que también se habría convocado al llamado Grupo de los 21 entre los que figura Ricardo Martín Bringas y Carlos González Nova; además de personan que participan en organismo cúpula institucionales así como personajes relevantes como Blanca TreviñoMaría Asunción AramburuzabalaAlberto BailleresCarlos SlimCarlos BremerAlejandro SoberónGermán LarreaAlberto TorradoVicente Yañez, y Lorenzo Servitje entre otros líderes de sectores diversos como la construcción y la energía.

La rifa del tigre

Para las empresas que cotizan acciones o documentos de deuda en mercados de valores la compra de boletos del TP01 (o de la bolsa de 2 mil millones de pesos), no está fácil justificar ante inversionistas y acreedores la decisión de invertir un millón de dólares en un sorteo para obtener un rendimiento equivalente a cero en el mejor de los casos o una pérdida total: cualquier socio o cobrador nacional o internacional puede provocar dolores de cabeza. Para las empresas que no están en mercados públicos de valores, el asunto es más fácil en cuanto absorber ese costo en su tesorería podría ser diluido… aunque si no se quisiera afectar el patrimonio de la empresa habría que convencer por buenas formas -no por imposición pues ya sabemos cómo corre la información en las redes sociales- a empleados y trabajadores para que compren su cachito.

La otra rifa es la de Alfonso Romo: en los círculos de empresarios regiomontanos se comentó mucho el comentario “en corto” del jefe de la oficina presidencial de que preferentemente llevaran la cartera lista para la cena de ayer, ya que es una manera de fortalecer su capacidad de gestión ante el gobierno federal -la cual se ha visto reducida en tiempos recientes- y atajar a las corrientes mas radicales y anticapitalistas de la 4T. El asunto pues, deja de ser meramente anecdótico para convertirse en parte de los capítulos rudos de la agenda política nacional.

Banobras-Oaxaca

Quién ya está listo es Banobras, que dirige Jorge Mendoza, para dar el fallo sobre los dos últimos tramos, con valor  cercano a los 15 mil millones de pesos cada uno y los más complicados pues se encuentran en la zona serrana, de la autopista Oaxaca-Puerto Escondido. Hoy se dará el primer fallo y el jueves el segundo. El apetito es grande pues de 17 empresas se anotaron en cada tramo aunque varias de ellas son menos conocidas que el Juan Pérez. Entre las destacadas, está VICE de Santiago Villanueva, Coconal de Héctor Ovalle, La Peninsular que lleva Alberto Pérez Jácome, así como las hispanas Comsa y Adesa. El compromiso de López Obrador y del gobernador Alejandro Murat es que esa carretera se termina por que se termina.

mflores37@yahoo.es

@mfloresarellano

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