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Hoy la inauguración de la refinería de Dos Bocas tiene un sentido básicamente ceremonial para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador: el sano propósito de reducir las importaciones de combustibles tendrá que esperar hasta la puesta en marcha de todos los procesos y la integración de los mismos los cuales, pese a los notables esfuerzos de la secretaria de energía Rocío Nahle en apresurar los trabajos, enfrentaron contingencias naturales en obras de gran magnitud… pero también los daños que provocó uno de los proveedores,  Grupo Constructor Industrial Oil&Gas (GCI) que no es otra Cosa que Grupo Tapia de Juan Carlos Tapia.

Grupo Tapia, como es sabido, fue inhabilitado desde 2019 por la Secretaría de la Función Pública que encabeza Roberto Salcedo, tras confirmarse la relación que los directivos de esa compañía tuvieron con los sobornos que la brasileña Odebrecht dispensó a Emilio Lozoya para presuntamente apoyar la campaña electoral de 2012 de Enrique Peña. Sin embargo, con el cambio de denominación social a GCI y la constitución de nuevas empresas, tomó diversos contratos de estructuras metálicas, ductos y equipamientos que hoy están concluidos y además reportan relevantes aumentos de costos, en detrimento de los empeños efectuados para la coordinación general del proyecto.

Entre las empresas que Tapia colocó a trabajar en Dos Bocas están Manufactura Especial y Proyectos Industriales (Mepi); Mexicana de Recipientes a Presión; Procesos Especializados y Proyectos, S.A. de C.V. (Proesa); Procura y Proyectos Oil & Gas; MAO Corporativo, Ingeniería, Construcción y Logística, y Fabricaciones Industriales MAO.

Pero eso no fue todo; GCI -o sea Tapia- subcontrato para Dos Bocas a otra empresa con un largo historial de rezagos y sobre costos en las refinerías de Minatitlán y Cadereyta: al Grupo Hostotipaquillos de Abraham Baruch Zepeda. En otras palabras, fachada sobre fachada… y que ahora afecta los costos y la funcionalidad de un proyecto estelar del actual gobierno.

La gran pregunta a resolver en esto es ¿quién permitió que Tapia (y sus entenados de Hostotipaquillos) entrar hasta la cocina de Dos Bocas, quién los recomendó como proveedores ante todos los contratistas de la nueva refinería?

Buylla se burla del Senado

Terminó junio y a la directora de Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), María Elena Álvarez-Buylla hizo caso omiso al exhorto del Senado de la República para que compareciera durante el mes que se fue ante la Comisión de Ciencia y Tecnología que encabeza Juan Carlos Ramírez Marín. El mismo coordinador de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal llamó a que Álvarez-Buylla no fuera omisa en cumplir su obligación como funcionaria pública de atender el llamado de la soberanía del Senado. Pero la burla fue obvia… y ahora el Senado hará un llamado aún más severo y una advertencia legal a la funcionaria pues hay temas graves que aclarar como la persecución penal contra 31 científicos, las afectaciones a los niveles de excelencia en el CIDE, la suerte de las Vacunas Patria y de los inconclusos Ventiladores Ehécatl-4T, la asignación discrecional de becas de estudio… y sí acaso CONACYT tiene algún plan para asimilar en México la nueva revolución industrial.

Bartlett recibirá a CONCAMIN

Y en una muestra de apertura -y también de preocupación y ocupación- el director de la Comisión Federal de Electricidad Manuel Bartlett recibirá la semana próxima al presidente de la Confederación Nacional de Cámaras Industriales, José Abugaber, para tratar los problemas de suministro a diversos parques industriales en diversas áreas del país y de su conexión a la red federal de transmisión. Solventar el déficit de suministro y transmisión resulta clave para enfrentar los retos de la recesión económica que se perfila. El líder de la CONCAMIN también tiene una cita pendiente con Octavio Romero, director de Pemex, para trazar soluciones conjuntas en asuntos de suministro y de pago a proveedores.

@mfloresarellano

floresarellanomauricio@gmail.com

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