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MORENA y el presidente Andrés Manuel López Obrador van contra reloj en su objetivo de capturar al INE y controlar el sistema de partidos. “Si no aseguramos esto, la derecha corrupta puede intentar quitarnos el poder a la mala”, dicen, palabras más, palabras menos, diputados del entono de Mario Delgado, el coordinador de la bancada morenista.

El primer objetivo es asegurar que la renovación de los cuatro consejeros del INE que terminan su período en abril, sea con integrantes de la Cuarta Transformación. Terminan el cargo los consejeros más críticos de MORENA y AMLO: Pamela San Martín, Marco Antonio Baños, Enrique Andrade y Benito Nacif. Los morenistas están decididos a lograr la mayoría calificada (dos terceras partes) para que la Cámara de Diputados nombre a los nuevos consejeros del INE afines a su proyecto.

Fuentes de la oposición en San Lázaro nos comparten que, en las negociaciones en corto, Mario Delgado no quiere abrir el proceso para que los nombramientos de los cuatro consejeros sean por decisión imparcial: el morenista está empeñado en lograr consejeros cercanos a la 4T. “Hasta nos dijo que en esto ya no habría cuotas partidistas como antes, cuando el PRI nombraba un consejero, el PAN otro y el PRD otro… porque ahora todos serán pro-morenistas”, dicen esas fuentes.

No se descarta que, incluso, los nombramientos recaigan en connotados ideólogos u operadores de la 4T, como fue el caso de Rosario Piedra en la CNDH. MORENA quiere asegurar a estos cuatro consejeros del INE porque, aunque no tuviera una mayoría de consejeros amigos, con esa cuota puede, en caso necesario, bloquear o condicionar decisiones estratégicas del INE de cara a las elecciones del 2021. Por ejemplo, en mayo termina el período del secretario ejecutivo, que es el máximo cargo ejecutivo del INE y debe nombrarse por mayoría calificada de los 11 consejeros; pues bien, con los cuatro consejeros que MORENA quiere imponer en abril, puede condicionar y determinar decisiones de este talante.

La ingeniería política de MORENA y la 4T es impecable para en las elecciones de 2021 tener presencia importante en el Consejo General del INE con cuatro consejeros amigos, condición indispensable para facilitar sus campañas, dejar pasar el apoyo de la administración pública a sus candidatos y realizar cuanta maniobra sea necesaria para refrendar la mayoría en la Cámara de Diputados y ganar las 15 gubernaturas en juego. Que el INE -es decir los consejeros que fueron nombrados en años anteriores-, se la piensen dos veces antes de aplicar la ley en contra de MORENA.

Para asegurar que en el 2024, cuando AMLO quiere asegurar que en la elección presidencial su sucesor o sucesora arrase en las urnas, la 4T se propone de plano tener al INE totalmente en su puño, puesto que en 2023 se sustituirán otros cuatro consejeros, incluido Lorenzo Córdova y quieren que todos sean amigos cercanos del presidente.

Y para cerrar la pinza en un proceso legislativo paralelo al nombramiento de los cuatro consejeros del INE, MORENA irá con todo en las próximas semanas para que se apruebe la reducción del financiamiento a los partidos políticos. Está decidida a quitarles la mitad, para cerrar la pinza y arrasarlos en 2021…

Internet: Lmendivil2010@gmail.com

Facebook: Leopoldo Mendívil

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