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En las cámaras y asociaciones empresariales hay enojo y desconcierto por la decisión presidencial de cancelar, mediante una consulta sin formalidad legal y representatividad, la planta de Constellation Brands de Mexicali, por lo cual la respuesta del presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar Lomelí, fue virulenta como no había sido antes pues se siente engañado.

Lo que se sabe de entre bastidores de las negociaciones políticas, durante 7 meses la Secretaría de Gobernación mantuvo conversaciones tanto con los directivos de la cervecera como con los gremios empresariales, e incluso motivando los Foros de Agua que se realizaron en Mexicali en enero pasado y a los que asistió el titular de Semarnat, Víctor Manuel Toledo, quién descarto existiera estrés hídrico en la región y constató que casi 70% del agua del lugar es para usos agrícolas, y que la firma usaría sólo 0.23% de la disponibilidad en la cuenca hídrica.

Y de ahí la confianza de que habría una decisión favorable para Constellation Brands. Se sabe que su presidente en México, Daniel Baima, se reunió con la secretaria Olga Sánchez Cordero, para exponer que de solicitar 20 millones de litros anuales de agua se reduciría a 5 millones anuales y reintegrar al acuífero la misma cantidad de agua utilizada, lo cual gusto a la titular de Segob. Y que también Salazar Lomelí recibió las mismas señales positivas de que “la planta va”.

Pero como “no fue”, que la decisión de Andrés Manuel López Obrador se fundó también en acusaciones de presunta corrupción en la asignación de permisos de operación, las representaciones empresariales mantendrán una fuerte respuesta política ante la preocupación de que el caso de Constellation sea el parteaguas que de paso a proceso de expropiación… ello con independencia de los procesos jurídicos que la multinacional a cargo de Bill Newlands inicie contra México.

Lo que nos faltaba.

Detener la tempestad económica

El llamado del presidente del Grupo Salinas es claro: el daño por detener de tajo las actividades productivas “casi garantiza una situación de violencia en el corto plazo”, debido al desempleo generado por el cierre y quiebra de empresas por una política extrema de aislamiento. La medicina ante el coronavirus puede resultar mucho más grave que la pandemia. Ricardo Salinas Pliego, que no tiene pelos en la lengua, se atrevió a decir lo que muchos callan: el miedo es más peligroso que la infección, ya que puede socavar las bases mismas del pacto social. Por ello, sin lugar a dudas, sin descuidar las medidas de contención, “urge que recapacitemos, urge frenar esta locura” y replantear con eficacia las maneras de producir y distribuir bienes y servicios. “La vida debe continuar”.

Hasta el TUA se clavan

Ayer le informé sobre la cuantiosa deuda de Interjet, de Miguel Alemán, con el AICM que dirige Jesús Rosano, que en datos exactos desde noviembre pasado a febrero de 2020 ya suma 873.4 millones de pesos… de los cuales tiene vencidos 694.5 millones de pesos. La deuda proviene básicamente (650 millones) de no enterar la Tarifa Única Aeroportuaria (TUA). Para hacernos una idea de lo que ello significa, la deuda de la firma que dirige William Shaw casi triplica los 301 millones de pesos que dejó para quebranto público la finada Mexicana de Aviación de Gastón Azcárraga. Otra vez la pregunta: ¿cuál tipo de acuerdo tiene Interjet con la SCT, como dijo Javier Jiménez Espriú? En estos tiempos de recesión, todas los empresarios quieren saberlo. Por cierto, Aeromar, de Danilo Correa, es otro “campeón en clavados” pues tiene deudas vencidas de 193.3 millones de pesos con el AICM, de los cuales 98% es TUA.

mflores37@yahoo.es

@mfloresarellano

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